El concepto de pedir un pago no es nada nuevo, pero la factura moderna tiene raíces sorprendentemente antiguas. Desde registros cuneiformes en Mesopotamia hasta tablillas de arcilla en Atenas, la humanidad lleva enviando solicitudes de pago al menos desde que existe la escritura.
La primera factura parecida a las que se envían hoy la firmó el pintor neerlandés El Bosco, que facturó al rey Felipe el Hermoso por su obra El juicio final allá por el siglo XVI. No era exactamente un PDF pulido, sino una nota escrita a mano con cálculos aproximados en los márgenes, pero cumplió su función: El Bosco se llevó 36 libras y una nota a pie de página en la historia financiera.
Hoy en día, enviar una factura es un proceso bastante más preciso y tecnológico. Los clientes esperan una factura profesional que incluya toda la información necesaria para efectuar el pago. Tanto si eres autónomo y facturas a clientes como si tienes un pequeño negocio y necesitas cobrar tu último envío, descubre cómo enviar una factura y recibir pagos puntuales por tu trabajo.
Cómo enviar una factura desde cero
- Define las condiciones y el calendario de pago
- Elige las herramientas de facturación adecuadas
- Crea una plantilla de factura
- Configura tus cuentas de cobro
- Redacta tu correo electrónico o sube tu factura
- Envía y controla la recepción
- Haz seguimiento con recordatorios de pago
En esencia, entender cómo enviar una factura parece sencillo: mandas la cuenta y el cliente la paga. Pero el proceso de facturación tiene algunos pasos adicionales si quieres proyectar una imagen profesional y llevar bien la contabilidad de tu pequeño negocio.
Sigue estas indicaciones para saber cómo enviar una factura que motive a tus clientes a pagar puntualmente.
1. Define las condiciones y el calendario de pago
Antes de realizar cualquier trabajo o vender productos a un cliente, lo primero que necesitas es definir el acuerdo de pago. Lo ideal es que ambas partes firmen un contrato que detalle las condiciones de pago para que no haya malentendidos. Este debe incluir cuánto te pagan, con qué frecuencia y de qué forma.
Para los autónomos, algunos clientes pueden estar dispuestos a abonar una parte del importe antes de que prestes el servicio.
La segunda parte se abonaría una vez completado el trabajo. También puedes plantear pagos a plazos vinculados a determinados hitos. Otros clientes solo se comprometerán a pagarte cuando hayas finalizado todos los servicios.
Otras condiciones de pago habituales son:
- Net 30: pago a 30 días desde el envío de la factura.
- Net 60: pago a 60 días desde el envío de la factura.
- Inmediato: pago en la fecha de emisión de la factura.
Por desgracia, la mayoría de los autónomos no tienen suficiente poder de negociación para fijar sus propias condiciones de pago. A menudo deben adaptarse a las directrices que establece el cliente. Lo mismo ocurre a la hora de enviar la factura: los clientes suelen marcar las reglas sobre cuándo la aceptan y la aprueban.
Sin embargo, si tienes un pequeño negocio, cuentas con más control. Muchas personas optan por un ciclo mensual, bimestral o trimestral. Otras facturan directamente en el punto de venta o adoptan un enfoque por proyecto.
En cualquier caso, deja claro el calendario de pagos en el contrato inicial. Informa a tus clientes de tu método de pago preferido, ya sea tarjeta de crédito, transferencia o efectivo. Saber cómo piensan pagar te ayudará a preparar tus cuentas de cobro y a prever posibles comisiones de procesamiento.
2. Elige las herramientas de facturación adecuadas
Una vez definido el acuerdo de pago, decide qué herramientas quieres utilizar para la facturación. Es posible que tu cliente ya tenga un sistema preparado para ti, pero, si no es así, existen muchos programas de contabilidad para pequeñas empresas que pueden ayudarte.
Por ejemplo, el generador de facturas online de Shopify crea facturas profesionales en unos pocos pasos. Solo tienes que introducir los datos de tu empresa, los de tu cliente y los conceptos que deseas facturar. La herramienta genera una factura que puedes enviar fácilmente.
Aunque esto funciona muy bien para facturaciones puntuales, quizá te convenga una aplicación de facturación más completa si trabajas con clientes de forma habitual. Los mejores sistemas de facturación te permiten:
- Programar facturas recurrentes.
- Enviar recordatorios de pago automatizados.
- Sincronizar con tu software de contabilidad para mantener tus finanzas al día.
- Cumplir con Verifactu, el sistema de facturación verificable de la Agencia Tributaria que será obligatorio en 2027.
Si facturas en España, este último punto es clave. Verifactu forma parte de la Ley Antifraude y exige que tu programa de facturación genere registros inalterables y trazables, con un código QR y una huella digital (hash) en cada factura para evitar cualquier manipulación posterior. Será obligatorio desde el 1 de enero de 2027 para sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos, pero, si te anticipas ahora, te ahorrarás tener que cambiar de sistema a última hora.
3. Crea una plantilla de factura
Cuando llega el momento de elaborar una factura, hay cierta información que debes incluir obligatoriamente. Si utilizas una herramienta de facturación, elige una plantilla profesional con todos los campos necesarios. Pero si prefieres diseñar una personalizada, asegúrate de incluir estos datos:
- Información de tu negocio: nombre, teléfono, dirección y correo electrónico.
- Información del cliente: nombre, teléfono, dirección y correo electrónico.
- Fecha de emisión de la factura.
- Número de factura único.
- Desglose detallado de los servicios prestados o productos entregados, indicando claramente el coste de cada uno y el importe total.
- Descuentos o impuestos aplicables.
- Resumen de las condiciones de pago, así como enlaces a pasarelas de pago si corresponde.
- Fecha de vencimiento del pago.
- Notas especiales.
Tener una plantilla lista te garantiza un formato estandarizado y te permite resolver cómo enviar una factura correcta sin empezar desde cero cada vez.
4. Configura tus cuentas de cobro
La forma de aceptar los cobros depende de ti, pero muchos pequeños negocios admiten pagos electrónicos como tarjetas de crédito, tarjetas de débito, Apple Pay y transferencias bancarias. De hecho, según un estudio de Ardent Partners (en inglés), los pagos electrónicos ya representan más del 68 % de todas las transacciones de la empresa media.
Si quieres optar por esta vía y aceptar pagos online, necesitarás una pasarela para recopilar los datos del cliente, un procesador que gestione la transacción y una cuenta de empresa para recibir los fondos desde el banco del comprador.
Por suerte, muchas empresas ofrecen un servicio de procesamiento integral para que no tengas que buscar cada uno de estos elementos por separado. Además, si utilizas software de facturación como Holded o Cuéntica, es probable que incluya opciones de cobro integradas que simplifican todo el proceso. También puedes aceptar pagos a través de tu cuenta de PayPal o cualquier otro servicio similar.
5. Redacta tu correo electrónico o sube tu factura
Con la factura lista y el cobro configurado, es momento de decidir cómo enviar una factura: por correo electrónico o a través de una plataforma de facturación. Ambos métodos funcionan, aunque muchos negocios prefieren las plataformas especializadas porque automatizan gran parte del proceso: solo tienes que introducir los datos, seleccionar un cliente y el sistema se encarga del resto.
Según la encuesta de Shopify* a comerciantes de 2025, el 64 % de los negocios utiliza software de contabilidad para la gestión financiera, lo que demuestra el valor de estas herramientas.
Si optas por el correo electrónico, solo tienes que adjuntar un PDF de tu factura al mensaje. Después, escribe una breve nota explicando el motivo de la factura. Sé cordial, pero conciso. Al fin y al cabo, los datos importantes que tu cliente necesita ya están en el documento.
6. Envía y controla la recepción
Cuando estás aprendiendo cómo enviar una factura, este es el paso más fácil: pulsar el botón de enviar (valga la redundancia).
Si utilizas software de facturación, es probable que incluya la opción de saber cuándo el cliente abre tu factura. Así confirmarás que llegó a su destino y no acabó en la carpeta de spam. Muchos programas también te avisan del estado del pago.
Si mandas facturas por correo postal, plantéate pagar un poco más por el acuse de recibo. Esto te ayudará a confirmar que la factura no se perdió por el camino.
7. Haz seguimiento con recordatorios de pago
Aunque la factura ya esté en manos de tu cliente, el proceso no ha terminado. A menos que tengas la suerte de contar con alguien que paga de inmediato, conviene enviar recordatorios de seguimiento. Esto mantiene tu factura pendiente en primer plano y te ayuda a cobrar más rápido.
La frecuencia de los recordatorios de facturas impagadas depende de la fecha de vencimiento y de tu relación con el cliente. No conviene ser excesivamente insistente, sobre todo con quienes han pagado puntualmente en el pasado. Muchos autónomos y pequeños negocios no ven la necesidad de reclamar hasta que el pago se ha retrasado.
Sin embargo, si trabajas con un cliente nuevo que nunca te ha pagado antes, plantéate enviar un correo de recordatorio unos días antes del vencimiento, sobre todo si no tienes confirmación de que ha recibido tu factura.
Si la fecha de vencimiento llega y sigues sin cobrar, saber cómo enviar una factura de recordatorio cada semana marca la diferencia. En este punto, también puedes aplicar recargos por demora según las condiciones que hayas establecido. No tengas miedo de hacer valer tus derechos si llega el momento.
Preguntas frecuentes sobre cómo enviar una factura
¿Cómo puedo crear mi propia factura?
Si no quieres utilizar una herramienta de facturación específica, puedes crear una factura en un programa como Google Sheets o Microsoft Excel.
Diseña un encabezado que incluya toda la información necesaria, como un número de factura único, los datos de tu empresa y los del destinatario del pago. Después, elabora un listado desglosado de cada producto o servicio que estés facturando. Incluye el total adeudado, así como las condiciones de pago, y guarda el archivo como PDF para enviarlo por correo electrónico a tu cliente.
¿Cómo enviar una factura de forma profesional?
Para enviar una factura de forma profesional, redacta un correo electrónico breve y cordial que explique el motivo de la factura y la fecha de vencimiento del pago. Adjunta el documento al mensaje y despídete con una fórmula de cortesía. También puedes simplificar el proceso con una plataforma de facturación que la envíe automáticamente al cliente en tu nombre.
¿Se puede enviar una factura por correo electrónico?
Sí, muchos negocios utilizan el correo electrónico para facturar. De hecho, según un estudio de Ardent Partners, más de la mitad de las facturas que recibe la empresa media ya son digitales y no en papel.
¿Cómo pedir un pago sin resultar descortés?
El tono es fundamental cuando preguntas por un pago atrasado. Mantente educado, claro y directo; evita ser acusatorio o exigente. Incluye un recordatorio amable del importe pendiente, así como de los posibles recargos por demora que puedas aplicar a partir de cierta fecha.
* Basado en una encuesta de 2025 realizada a 500 comerciantes de Shopify en inglés en Australia, Canadá, Reino Unido, Irlanda, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Los encuestados eran comerciantes consolidados con más de dos años en la plataforma. Los resultados reflejan las experiencias de esta muestra específica y pueden no ser representativos de todos los comerciantes.




