Se necesita algo más que una gran idea para poner en marcha un negocio de éxito. No importa el tipo de proyecto en el que estés trabajando: tanto si se trata de un negocio freelance como si estás a punto de lanzar la próxima gran fintech, necesitarás financiación para cumplir tu sueño.
¿Cómo conseguir dinero para empezar un negocio? Existen diferentes formas de financiación adaptadas a tus necesidades y a tu perfil empresarial, desde créditos bancarios hasta ayudas estatales o la financiación colectiva (crowdfunding).
En este artículo conocerás las 10 opciones más populares en la actualidad.
10 modos de conseguir dinero para empezar un negocio
- Préstamo bancario
- Líneas ICO
- Subvenciones
- Ahorros o fondos personales
- Amigos y familiares
- Préstamo con garantía hipotecaria
- Ahorros para la jubilación
- Tarjetas de crédito empresariales
- Crowdfunding
- Ángeles inversores e inversores en capital de riesgo
No te preocupes. Conseguir dinero para empezar un negocio puede parecer una tarea complicada, pero existen muchas alternativas para afrontar este primer paso en la carrera del emprendimiento. Estas son las 10 opciones principales que deberías considerar:
1. Préstamo bancario
Muchos bancos tradicionales, cooperativas de crédito y entidades financieras online ofrecen préstamos a los pequeños negocios para ayudarlos a empezar o a expandir su actividad. Puedes recibir estos fondos en una única transferencia o mediante solicitudes de crédito recurrentes, adaptadas a tus necesidades de cada momento. Su característica clave es la flexibilidad: tienes la posibilidad de emplear este dinero para afrontar prácticamente cualquier gasto empresarial.
El principal problema de cómo conseguir dinero para empezar un negocio mediante este tipo de préstamos es tu antigüedad en el mercado. Para alguien que acaba de empezar, puede ser complicado acceder a este tipo de créditos. Y la cosa se complica aún más si tu negocio ni siquiera está en marcha todavía.
Los prestamistas revisarán con lupa tus ingresos anuales, tu puntuación crediticia, tu plan de negocio y, en caso de que tengas actividad, los estados financieros de tu empresa.
No obstante, también existen entidades especializadas en trabajar con startups (empresas de nueva creación) que se adaptarán mejor a tus necesidades. En cualquier caso, a la hora de solicitar uno de estos préstamos, lo habitual es que tengas que ofrecer ciertas garantías de pago. En función de la razón social que hayas escogido, eso puede implicar responder con tu patrimonio personal si las cosas no salen bien.
2. Líneas ICO
En España, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) ofrece sus propios programas de financiación (líneas ICO). En esencia, el Instituto es un banco público que destina parte de sus fondos a la concesión de ayudas a autónomos, empresas y, en ocasiones, también a particulares. No obstante, estos créditos no se conceden directamente al interesado, como sucede con un banco tradicional, sino que utilizan como intermediarias a las entidades financieras privadas.
Estas últimas son las que canalizan esos fondos, ofreciendo a los interesados unas condiciones de crédito más favorables, por ejemplo, con plazos de devolución más prolongados, tipos de interés más bajos o mejores condiciones de acceso en general). En el ámbito empresarial, las líneas ICO más destacadas son:
- ICO para empresas y emprendedores: son las más demandadas por autónomos y pymes. Permiten solventar las necesidades de liquidez e invertir en aspectos clave del negocio, como la maquinaria.
- ICO internacional: es un tipo de financiación orientado en exclusiva a los negocios que planean una expansión más allá de las fronteras españolas, que realizan exportaciones o que invierten en el extranjero.
- ICO turismo: se trata de créditos específicamente diseñados para empresas del sector turístico. Hoteles y restaurantes suelen recurrir a ellos cuando necesitan hacer alguna intervención para renovar sus instalaciones.
- ICO digitalización: son créditos de carácter temporal asociados a programas de transformación digital en las empresas. Se convocan de manera puntual y están relacionados con aspectos de sostenibilidad e innovación tecnológica.
3. Subvenciones
Las subvenciones públicas son otro modo de conseguir dinero para empezar tu negocio, con la ventaja de que no tienes que devolver los fondos concedidos. Este tipo de ayudas pueden ser genéricas o estar dirigidas a sectores concretos (mujeres emprendedoras, minorías, negocios en zonas económicamente deprimidas…).
Precisamente por este motivo, los requisitos de acceso pueden variar mucho de una subvención a otra. Además, la burocracia española hace que los trámites sean algo lentos, pero merece la pena dedicarles tiempo porque los resultados pueden ser muy beneficiosos.
Puedes buscar subvenciones por sector, cuantía o grupos de población en numerosos portales oficiales. Son el mejor modo de conocer las características y los requisitos de cada ayuda, tanto de las estatales como de las autonómicas, las locales y las de los fondos europeos (Next Generation). Aquí tienes algunos enlaces de interés:
- Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas.
- Oficina Nacional de Emprendimiento.
- Portal Acelera Pyme.
- Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
- Boletines oficiales de cada autonomía (consultar en cada sitio web).
4. Ahorros o fondos personales
Conseguir dinero para empezar un negocio desde cero puede llevarte más tiempo de lo que imaginas, así que no desestimes la opción de recurrir a tus propios recursos. La puesta en marcha de tu proyecto personal es un motivo más que justificado para hacer una inversión de algunos de esos ahorros que tenías reservados para un momento importante.
Una de las principales ventajas es que tienes el control desde el principio: podrás dedicar una parte del dinero a financiar tu negocio sin endeudarte y sin pagar intereses, y reservar otra parte de esos ahorros como fondo de emergencia.
Si además eres desempleado en España y tienes derecho a una prestación, puedes solicitarla en un pago único. Esta práctica, que se conoce comúnmente como capitalización del paro, es una medida que facilita el SEPE para que puedas cobrar todo el dinero de una vez con el objetivo de iniciar tu propia actividad económica (por ejemplo, darte de alta como autónomo, abrir un negocio o entrar a formar parte de una sociedad o cooperativa). Puedes consultar todos los detalles en el sitio web del SEPE.
5. Amigos y familiares
¿No cumples los requisitos para acceder a una subvención? ¿Las entidades financieras no te conceden un préstamo? Siempre puedes conseguir dinero para empezar un negocio pidiéndoselo a tus amigos o familiares.
Es una alternativa rápida, directa y con condiciones de devolución más flexibles. Pero, si no quieres que tus relaciones personales se deterioren por este motivo, lo mejor es establecer claramente las bases de este préstamo.
Quienes optan por este tipo de financiación para su negocio tienen la ventaja de que pueden presentar y valorar el proyecto con su círculo más cercano, así como detallar cuáles son las expectativas a corto, medio y largo plazo. Asegúrate de aclarar los términos del préstamo antes de recibir el dinero, preferiblemente, firmando un acuerdo para que no haya malentendidos en el futuro.
6. Préstamo con garantía hipotecaria
Un préstamo con garantía hipotecaria es un crédito que conceden las entidades financieras y en el que pones como aval una propiedad inmobiliaria, como un local, un garaje o tu propia vivienda.
En estos casos, los bancos se muestran más flexibles a la hora de conceder un préstamo. Pero, cuidado: si no tienes dinero para devolverlo, puedes perder la propiedad hipotecada. Es una práctica que entraña ciertos riesgos y deberás tener muy claro que puedes hacer frente a los pagos acordados (normalmente, cuotas mensuales) si no quieres que el banco inicie un proceso de ejecución hipotecaria.
¿Cuánto dinero puedes recibir de un préstamo con garantía hipotecaria? La entidad financiera hace una estimación del inmueble y suele conceder un préstamo entre el 30 y el 70 % del valor de tasación (nunca por el valor total). El préstamo se formaliza en un contrato ante notario, por lo que lleva además algunos gastos asociados.
7. Ahorros para la jubilación
En España, el acceso a las cuentas de jubilación está muy regulado, y no siempre resulta sencillo ni rentable rescatar el dinero de los fondos y planes de pensiones privados. La recuperación del dinero de estos productos depende de condiciones muy concretas, como llegar a la edad de jubilación (lo más habitual), una situación de enfermedad grave o de incapacidad permanente o el desempleo de larga duración.
No obstante, podrías recurrir a estos ahorros para financiar tu negocio si se dan ciertas condiciones, y siempre teniendo en cuenta las posibles penalizaciones y la tributación correspondiente:
- Rescatar aportaciones con más de 10 años de antigüedad: al recibir el ingreso, deberás tributar por él en la declaración del IRPF y puede subir de manera considerable tu cuota, así que tenlo en cuenta.
- Rescate por desempleo de larga duración: si no tienes ingresos y has agotado tu prestación por desempleo, podrías ser elegible para rescatar tu plan de pensiones de forma anticipada y destinar los fondos a emprender un negocio.
- Rescate en forma de capital o de renta: existen diferentes modalidades para rescatar tu plan de pensiones. Puedes hacerlo por la totalidad del fondo disponible (capital), mediante pagos mensuales (renta) o con un sistema mixto.
Es importante que entiendas que los fondos de estos planes no se reciben como tales, sino que se ‘rescatan’. Esto implica que deberás tributar por el dinero recibido y que, si lo recibes todo de golpe, podrías tener que pagar una suma considerable en tu próxima declaración del IRPF.
8. Tarjetas de crédito empresariales
Una tarjeta de crédito empresarial puede ser una buena herramienta de financiación, sobre todo si la entidad financiera con la que trabajas te concede un margen de crédito considerable. Con ella podrás hacer todas las compras que necesites hasta el límite establecido, liquidar los adeudos en diferido y volver a disfrutar de nuevo crédito cuando saldes tus deudas (en algunos casos, pagando algún tipo de interés, por ejemplo, si financias las compras en varios plazos).
Este tipo de tarjetas también resulta útil para ir consolidando el historial crediticio de tu negocio y tener acceso a otro tipo de préstamos en el futuro. E incluso puedes emplearlas para monitorizar tus compras, los gastos de tus empleados y tus propios registros de contabilidad.
Con todo, lleva cuidado de no perder el control. Uno de los puntos débiles de las tarjetas de crédito empresariales es que es muy fácil ir acumulando deudas. Como alternativa para conseguir dinero para empezar un negocio, solo funcionará de manera eficiente si tienes suficientes ingresos para hacer frente a los pagos cuando lleguen.
9. Crowdfunding
El crowdfunding es un modelo de financiación colectiva que consiste en recaudar fondos a través de donaciones individuales. Existen plataformas como Kickstarter, Indiegogo y GoFundMe que facilitan la puesta en marcha de estas campañas de financiación.
Todo lo que tienes que hacer es crearte un perfil, compartir tu historia y detallar cuánto dinero necesitas para sacar adelante tu proyecto. Si logras despertar el interés de la audiencia, obtendrás sus donaciones a través de estas plataformas para la recaudación de fondos.
En algunos casos puede resultar beneficioso ofrecer a tus seguidores algún tipo de compensación por su colaboración, desde un regalo hasta la oportunidad de compartir tu éxito con una pequeña participación en tu negocio. Esta última alternativa recibe el nombre de equity crowdfunding, y lo habitual es que cada inversor reciba una participación en la empresa proporcional a la donación realizada.
10. Ángeles inversores e inversores en capital de riesgo
Un ángel inversor (o angel investor) es una persona solvente que decide ayudar a los emprendedores y las empresas emergentes aportando el capital inicial de su propio bolsillo. Por su parte, los inversores en capital de riesgo (también conocidos como venture capitalists) se dedican a invertir en la fase inicial de estos negocios en nombre de entidades privadas. A cambio de sus aportaciones, tanto unos como otros reciben una participación en la empresa en forma de acciones, o bien una participación parcial.
Esta forma de conseguir dinero para empezar un negocio puede resultar atractiva porque no implica un préstamo en sí mismo y, por lo tanto, no es un dinero que tengas que devolver. Sin embargo, puede hacer que pierdas una parte importante del control y la gestión de tu negocio, por lo que son aspectos que deberás valorar previamente.
Una de las páginas más populares en España para conectar a startups e inversores es Startupxplore, con un listado de más de un centenar de empresas participadas.
Preguntas frecuentes sobre cómo conseguir dinero para empezar un negocio
¿Puedo pedir prestado el dinero para empezar mi negocio?
Sí. Los préstamos son la forma más habitual de conseguir dinero para empezar un negocio. Algunos emprendedores solicitan estos préstamos en entidades financieras tradicionales como bancos y cooperativas de crédito, mientras que otros solicitan subvenciones o líneas de crédito con el respaldo estatal. Además, algunos prestamistas te permitirán usar tu crédito personal con fines empresariales.
¿Cuál es la cantidad mínima de dinero que necesito para empezar un negocio?
No existe una cantidad mínima, ya que todo depende del tipo de negocio que quieras poner en marcha, los productos o servicios que comercialices, el número de trabajadores, el equipamiento, la gestión de un ecommerce y las instalaciones en las que vayas a trabajar. Según estimaciones de Shopify, abrir una tienda minorista en España tiene un coste inicial entre 15.000 y 55.000 €, aparte de los gastos mensuales recurrentes.
¿Puedo conseguir dinero para empezar mi negocio a través de un banco tradicional?
Muchos bancos tradicionales y cooperativas de crédito prestan dinero a los negocios, pero quienes acaban de emprender lo tienen un poco más difícil para acceder a este tipo de financiación. Esto se debe a que los negocios de nueva creación aún no tienen suficiente trayectoria para garantizar su solvencia ni avales para ello.
¿Los inversores de capital de riesgo apuestan también por las empresas de nueva creación?
Sí. Los inversores de capital de riesgo suelen interesarse por los negocios en cualquier momento de su desarrollo, aunque lo más habitual es que se fijen en las etapas iniciales de la financiación.




